• 16 diciembre 2009

Artículo en revista Ironman: De como un “click” puede cambiarte la vida, por Lluisa Arrom

Artículo en revista Ironman: De como un “click” puede cambiarte la vida, por Lluisa Arrom

Artículo en revista Ironman: De como un “click” puede cambiarte la vida, por Lluisa Arrom 500 337 xisco

En la edición del mes de diciembre de la revista Ironman podremos encontrar este interesante artículo enviado por Llusa Arrom, quien nos relata su historia y de como un «click» le cambió la vida…

«Me gustaría empezar diciendo que muchas veces un pequeño gesto puede cambiarte la vida, en mi caso un «click» desencadenó posiblemente en la mejor decisión que pude tomar en estos últimos tiempos.

 

Todo empieza el día en que te sientas frente al espejo y fijamente quedas mirando la imagen reflejada en ella…piensas: ¿Esa soy yo?

 

Los años no pasan en balde pero realmente eres consciente de que para tu edad no estás para nada bien, siempre  intentando pasar desapercibida, vestir de negro y ropas anchas que, aunque sabes que no te favorecen hace que te sientas un poco menos insegura. Hace mucho tiempo atrás que dejaste de lado el ir de compras; los berrinches, el verte fea y el sentirte diferente hacía que posiblemente el placer de comprar se trasformara en una pesadilla y terminabas heredando la ropa de cualquier amiga solo por el hecho de no ir de tiendas. Salir de marcha no me resultaba para nada divertido; por suerte siempre tuve unas amigas que me animaban pero fueron muchas las veces que lista para salir cambiaba de opinión: me sentía tan insegura y tan inferior… que directamente llegué a no hacerlo.

 

Mi inseguridad era tal que pensaba que la gente de la calle al mirarme se reía de mí y cualquier piropo o halago me lo cogía como una ofensa pensando que me tomaban el pelo. Todo eso desencadenó en un rechazo a mi persona y empezaron las visitas al psicólogo.

 

Las “dietas” eran el pan de cada día. Lo intenté todo: dietas imposibles en las que básicamente no comía nada (demasiado radicales tal vez) que evidentemente no podía mantenerlas ni una sola semana y esa sensación de fracaso desencadenaba en ansiedad, la misma que sentía al verme al espejo cada mañana y la desesperación de ver que no era capaz de controlar mis impulsos lo cuales siempre tenían el mismo final: comer y no precisamente comida sana sino una variedad de comida basura que solo conseguía ese momento de placer durante unos minutos, los justos para ser consciente de lo que acabas de hacer…

 

Revistas sobre dietas, paginas de Internet, consejos de amigas, empresas de dietética, mesoterapia, masajes…. de todo para intentar bajar de peso. Evidentemente el ejercicio físico ni se asomaba, la comodidad del sedentarismo es lo que tiene, todos queremos vernos bien sin mover un dedo y eso es un grave error.

 

El «Click»

Un día buscando por Internet, no recuerdo muy bien el que (seguro que eran dietas o simplemente fotos de atletas que pudieran darme algo de inspiración), encontré una foto de Magdalena Grimalt y me sorprendió muchísimo la verdad ver una atleta de mi tierra, de mi propio pueblo (Manacor) y al mismo tiempo me intrigó y comencé a interesarme sobre su vida, indagué sobre sus logros y por casualidad una cosa me llevó a la otra y llegué a la web de Xisco Serra. Curioseé en ella, miré sus fotos, sus crónicas y casualmente me vi que Xisco era además Entrenador Personal y pensé que posiblemente seria algo bueno para mi tener una persona que me guiara y me ayudara a conseguir mis metas, las que llevaba intentando cumplir desde hace tanto tiempo y pensé ¿y por qué no? ¿por que no intentarlo? ¿que puedo perder! No sabia muy bien donde me metía pero por preguntar que no quede. Mi timidez evidentemente hizo que en lugar de llamar por teléfono enviara un e- mail: un e-mail del que no esperaba respuesta pero la gran sorpresa fue cuando ¡en menos de 30 minutos ya la tenia en mi buzón! un e-mail que me animaba a intentarlo. Hablé con mi pareja la cual como siempre me animó y estaba súper ilusionada. Me dije: ¡si esta vez me falla, tiro la toalla! Y así acepté el reto contestando el e-mail y de allí ese «click» que me cambio la vida (…)

 

La entrevista

Llegó el día de la entrevista. Recuerdo que estaba nerviosa e ilusionada pero al mismo tiempo tenia miedo de escuchar la cruda realidad o algo que no me gustara. Fue muy amena, aunque Xisco en persona impresionaba bastante, vi que realmente entendía mis necesidades y desde el primer momento dejó las cosas muy claras: había bastante trabajo por hacer y no seria cuestión de dos días (como quería yo), ni de comer tortitas de arroz mirando la TV en el sofá. Sabía que sería duro pero realmente valía la pena intentarlo, y eso hice: intentarlo. Recuerdo las palabras que le dije a Xisco : “quiero que se me note la tableta de chocolate“. Aunque se lo dije riendo en el fondo era cierto. Muchas veces las mujeres tenemos un concepto equívoco del mundo del Fitness y pensamos que levantar una mancuerna nos dará un aspecto varonil, pero ni mucho menos ¿cuantas famosas y modelos vemos en las revistas salir de gimnasios y sus cuerpos son ideales?

 

Empecé muy ilusionada con mi nuevo plan dietético y mi tabla de principiante: mi primer contacto con los hierros y las maquinas fue muy positivo, poco a poco los nombres, la rutina, los ejercicios empezaron he tener algo de sentido para mi, me sentía bien  más que nada porque me gustaba este mundillo desde hace tiempo pero me sentía muy perdida, no tenia una referencia que seguir ni nadie a quien acudir. Resulta curioso como todo es mas fácil cuando alguien te guía de la mano.

 

¿Que importante es saber lo que uno come, como debe hacerlo y cuando comerlo? Era tal mi ignorancia sobre ese tema, que pretendía adelgazarme comiendo cereales con leche por la noche y realmente mi nueva dieta, sorprendentemente, era mucho mejor que las miles que había  probado hasta el momento. Por fin no pasaba hambre ni ansiedad, aunque muchas veces la comida basura volvía a mi cabeza ¡pero no!  ¿Merecía la pena dejar algo que funcionaba?  Por que realmente funcionaba, estaba perdiendo peso sin pasarlo mal y eso fue moldeando mi carácter y haciéndome volver a poco una persona más feliz.

 

EL tiempo fue pasando y mi rutina fue cambiando cada vez a un nivel más avanzado al igual que la  seguridad en mí misma. A medida que me veía mejor, mis salidas y mis actos sociales cada vez eran mas frecuentes. Ya no me sentía tan diferente a las demás personas y me halagaba cuando la gente reconocía mi cambio físico. Empecé a sentirme mejor conmigo misma y a verme guapa. Ya podía ir por la cale con la cabeza alta sin pasar vergüenza, una vergüenza irreal pero que mi inseguridad había hecho en el pasado que lo viera así.

 

Tal vez suene extraño para la gente que no practica ningún deporte pero realmente ir al gym se convirtió en un vicio. Me encantaba ir al gimnasio, cuidar mi imagen y mi salud. Realmente en mi vida había estado en tan buena forma física y nunca hubiera pensado que seria capaz de llegar  hasta aquí: todo gracias a mi esfuerzo y dedicación.

 

Que satisfacción es volver la vista atrás, ver como pasan los meses y como tu cuerpo y tu persona van evolucionando positivamente y al mirar la vista al frente se abren un millar de posibilidades que posiblemente no sabría afrontar si no me hubiera demostrado que soy capaz de mucho.

 

Me siento afortunada al pensar que el destino me fue favorable el día que encontré la Web de Xisco, en mi caso ese “click” me cambio la vida.

 

Desde mi relato me gustaría animar a todas esas mujeres que no se ven capaces de conseguir sus metas. Que el sedentarismo no es un buen estilo de vida y que todo es posible con constancia y dedicación. ¿Si yo pude, por que tú no?»

 

Por Lluisa Arrom

¼/p>

Dejar una Respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

    He leído y acepto la política de privacidad